Asantemir, la memoria de los guerreros sagrados

13 07 2009

En CRÓNICAS DE SAN BORONDÓN nuestro compañero Fernando Hernández abordó un asunto en gran medida desconocido, del que apenas existen unas pocas referencias escritas a partir de la tradición oral. Los axantemir o asantemir, venía a ser una especie de casta o estirpe de guerreros, muy especiales y considerados dentro de la cultura de los antiguos canarios, los guanches, cuya presencia se puede rastrear en la toponimía de El Escobonal, en Güimar, en la zona conocida como Agache. Fernando creció con estas y otras historias gracias a su abuelo Isidro Hernández, heredero de la más antigua tradición oral, y con ese punto de partida analizamos el asunto primero para televisión, en CANARIAS MÁGICA, y posteriormente para radio. Estos apuntes de Fernando Hernández que ahora recogemos forman parte de esa historia en gran medida desconocida de los Axantemir.

Linaje sagrado

Era una casta de guerreros sagrados, que combatían en este mundo físico y en el espiritual, siendo seleccionados desde niños por determinadas aptitudes que parecían marcar su destino. De estatura elevada, por lo general eran rubios y de ojos azules.

Los axantemir eran los primeros en entrar en combate, por su condición de especie de cuerpo de elite. Su sola presencia, en determinados lugares de la isla, imponía respeto. Su número en cada menceyato variaba, pero nunca pasaban de 12 guerreros. Vivian en zonas apartadas de la comunidad, pero en lugares estratégicos que dominaban las comarcas a las que pertenecían. Su obediencia espiritual estaba sujeta a la deidad de Achaman, pero en el plano terrenal estaba sujeta al Mencey.

Su vestimenta se componía de una piel de cabritos que utilizaban como capa que terminaba en punta en la parte delantera y corta por encima de la cintura. Cubrían sus partes con una tira de piel triangular, que caía delante y detrás, aunque se despojaban de estas prendas para entrar en combate, algo que vemos referenciado en otras culturas. La desnudez en combate era un símbolo de valentía, de ausencia de temor al combate y a la muerte, un mensaje directo que el adversario sabía interpretar perfectamente y que indicaba que de esa lucha, sólo saldría un ganador vivo. Era pues una acción intimidadora.

Llevaban el pelo recogido en un moño en la base del cráneo y alrededor de la cabeza usaban una tira de cuero trenzado, con las puntas de estas tiras cayéndole delante de los delante de los hombros. Las puntas de esta tira se adornaban con conchas marinas que terminaban rematadas por una pequeña piedra. Cuando entraban en combate, se pintaban una línea gruesa en la parte frontal de los hombros, una de color negro y la otra roja.

Axantemir de Agache

El farmacéutico Cipriano de Arribas en su libro “A través de las Islas Canarias” recoge el término “axantemir” para esta zona, que le es traducido por los lugareños como “guerrero”. <<Entre sus pagos [De Güímar] citaremos el Escobonal, llamado en lo antiguo Agache y en lengua guanche Axaentemir, significa gue­rrero; está en la carretera misma. Parece que hay en esta localidad piedras de filtrar agua>> escribía en la citada obra. También Juan Bethencour Afonso recoge el mismo término.

La tradición cuenta que el asentamiento Axantemir que nos ocupa de manera especial para Agache,  fue enviado por el Mencey Bencomo tras la llegada de los españoles a la zona. Bencomo los ubicó en el lomo donde hoy se ubica el Museo Arqueológico de Agache, y que sigue teniendo ese nombre, y su misión fue custodiar la comarca desde la ladera (donde esta el hotel Don Martín), hasta el barranco de Erques. Después de la muerte de Bencomo y la rendición del Realejo, se inmolaron en un suicidio ritual en los altos de la comarca de Agache, en cuyas inmediaciones se localiza un lugar conocido como la “fuga del muerto”.

La traducción aportada por el Historiador y Doctor en Filología Ignacio Reyes, responsable de la sección LA VOZ DE LOS ANTIGUOS, vendría a ser “el advenimiento de la señal propicia”, lo que en el contexto descrito sería perfectamente factible al expresar la llegada y presencia de un grupo de hombres con la protección sagrada y con una misión protectora.

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2 responses

5 09 2009
mara

Felicito a fernando hernandez por la publicación de este reportaje , ” los axaentemir ” pues casi nada se ha hablado de esto , ni cronistas , ni historiadores , ni investigadores y sin embargo , es tan cierto como
problable.
Es cierto ,porque tuve hace tiempo, una visión sobre estos guerreros aborígenes.
Y es probable : por qué no íban a tener los guanches guerreros de élite ? una especie de policía tribal ?
Algunas crónicas hablan de hombres altísimos , rubios , de ojos claros y actitudes solemnes. Fiereza y nobleza son ,las cualidades de los guerreros sagrados y en canarias existieron .

3 10 2009
finalfin

soy un gerredo sagrado solicitan do ayuda para mi madre quese encuentra mui mal de salud con nforme ba pasando los dias se agraba mas, vivo en lima perú villa el salvador st.2 gp7 mz.m lt.6 av.arriva perú .walter chipana diaz.finalfin, quesea con total discreción.

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